El aprendizaje del comportamiento humano a partir de la pandemia


 Se ha malgastado el mayor activo que tenemos para enfrentar una crisis: una comunidad que se moviliza y se unifica en ayuda mutua.

Autor: Mariel Mitre

Fecha: Julio del 2021

Durante la pandemia, se hicieron muchas suposiciones sobre cómo se comporta la gente, muchas de esas estaban equivocadas.

A varios gobiernos les preocupaba que sus restricciones pandémicas llevaran rápidamente a una "fatiga conductual", de modo que la gente dejara de cumplir con las restricciones; de ahí que algunos gobiernos dicen que esa fue la razón para no cerrar el país.

Se retrató al público como una parte adicional del problema. Pero, ¿es esta una visión precisa del comportamiento humano?

La desconfianza se basa en dos formas de reduccionismo: 

El primero es limitar la psicología a las características de las mentes individuales; desde este punto de vista, la psique humana es inherentemente defectuosa. Se le considera incapaz de lidiar con la complejidad, la probabilidad y la incertidumbre, y tiende a entrar en pánico en una crisis.

En los últimos años, la investigación ha demostrado que la noción de que las personas entren en pánico en una crisis es algo así como un mito. Las personas generalmente responden a las crisis de manera mesurada y ordenada: se cuidan unos a otros.

El factor clave detrás de este comportamiento es el surgimiento de un sentido de identidad compartida. Esta extensión del yo para incluir a los demás nos ayuda a cuidar a los que nos rodean y a esperar su apoyo. La resiliencia no se puede reducir a las cualidades de personas individuales. Suele ser algo que surge en grupos.

Otro tipo de reduccionismo es el "psicologismo", cuando se reduce la explicación del comportamiento de las personas a solo psicología. Pero hay muchos otros factores que dan forma a lo que hacemos. Si se reduce a las personas a la psicología, sus acciones son por completo una consecuencia de la elección individual. 

La fragilidad cognitiva de las personas conduciría a una baja adherencia a las medidas necesarias para combatir el COVID-19. Pero la evidencia mostró que la adherencia fue alta debido a un sentido de comunidad entre el público, excepto en áreas donde es difícil adherirse sin los medios adecuados. 

En lugar de enfatizar la responsabilidad individual y la culpa, una respuesta exitosa a la pandemia depende de fomentar la comunidad y brindar apoyo. Si un gobierno le dice constantemente que el problema radica en quienes lo rodean, corroe la confianza y la solidaridad con sus compañeros de la comunidad. 
Las suposiciones psicológicas del gobierno, de hecho, han malgastado el mayor activo que tenemos para enfrentar una crisis: una comunidad que se moviliza y se unifica en ayuda mutua.


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Agenda: 22.27.66.46.94



Texto traducido de: Reicher, S. (2021) What We Learned About Human Behavior from the Pandemic En: The Greater Good Science Center at the University of California, Berkeley.